Un mismo tema, puede dar lugar a una cantidad impensable de películas completamente originales, creativas y diferentes entre sí. Aunque se trate de un tema tan gastado por la industria cinematográfica como es el amor.
Siendo una persona muy romántica y soñadora, no es extraño que de todas las películas que elegí ver en el festival de cine de Mar del Plata (el cual oficialmente concluyo ayer), cuatro hayan tenido el romance, la soledad y la búsqueda del propio destino como denominador común.
El narrador nos advierte al comienzo “Esta es una historia de Chico conoce a Chica. Pero NO es una historia de amor ”. Yo encontré esa afirmación un poco errónea. Puesto que la película de hecho se trata de amor. Del amor que no es correspondido. Y quien no ha pasado por eso? En efecto, uno de los mayores atractivos del film es como se logra capturar con asombrosa precisión la realidad de ese tipo de situaciones. El espectador o se ve a sí mismo en alguno de los personajes, o conoce a alguien que se comporta como Tom o Summer. Y en más de una escena uno se encuentra pensando “Es tal cual”.
“Away we go” (Lejos nos vamos). Otro golazo del festival, a mi entender. Esta cálida y dulce, pero completamente anti-cursi, comedia romántica cuenta la historia de una pareja tratando de prepararse para la llegada de su primer hijo. Burt y Verona son una pareja feliz ante el embarazo (accidental pero bienvenido). Pero repentinamente son descolocados totalmente cuando los padres de Burt anuncian que se van a ir a vivir a Europa. El mundo de la joven pareja parece entonces caerse a pedazos, ya que contaban fuertemente con la presencia de los futuros abuelos. Y no tienen ningún otro familiar o conocido cerca que les sirva de apoyo para criar a ese hijo “correctamente”. Ahí surgen todas las dudas e inseguridades de Verona y Burt, quienes emprenden un viaje por diferentes ciudades, visitando a todos sus conocidos (una colección de interesantes personajes secundarios), tratando de encontrar no solo un lugar para vivir, sino un modelo de familia para imitar. Predeciblemente, terminan descubriendo que no hay recetas perfectas y que deben encontrar su propio camino. Es un viaje interesante y divertido para ver.
“The exploding girl” (La chica explosiva). Esta película romántica sea probablemente la menos creativa de todas las que vi. Si bien es dulce, entretenida y cuenta con buenas actuaciones, la historia falla tratando la vieja fórmula “No-vi-lo-que-estaba-delante-mío-todo-el-tiempo” de una manera superficial a la que estamos acostumbrados. Se trata de una jovencita con epilepsia que está enamorada de alguien que no la quiere. Y tiene un mejor amigo que, para sorpresa de nadie, está verdaderamente loco por ella. Es una historia sobre el primer amor y el paso a la adultez, aunque se podría haber usado el factor de la enfermedad para darle mayor originalidad y profundidad. Sin embargo resulta entretenida si uno quiere pasar un buen rato.
“Nothing Personal” (Nada Personal). Un drama romántico europeo que se centra en una chica muy misteriosa que, por razones desconocidas, se aísla a si misma de la sociedad y decide llevar una vida errante, vagando como mochilera. De ella solo se puede adivinar que sufrió una tragedia personal y perdió un gran amor. Conoce a un viudo que le ofrece comida a cambio de trabajar en su casa y granja. La chica acepta únicamente si él promete nunca preguntar nada personal sobre ella. Desde allí la historia se dirige lentamente justo hacia donde el espectador imagina. Excepto que las grandes preguntas en la mente de la audiencia quedan sin responder.
Con la premisa de mantener el misterio, la autora se propone demostrar que dos personas pueden vivir un gran amor prácticamente sin saber nada el uno del otro, y que para que una película conmueva al espectador no hace falta dar demasiada información sobre los personajes. Y aunque generalmente es bueno dejar algo a la imaginación de los espectadores. En este caso el resultado es una película bastante lenta, con una historia pobremente construida y no del todo creíble. Pero no necesito aclarar que el cine es muy subjetivo. Y esta pelicula puede resultar muy interesante para alguien que sea muy fan del cine europeo.








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En el fondo del cafe hay un retrato de Fontanarrosa que se coloco como homenaje luego de que el talentoso humorista rosarino falleciera victima de la esclerosis multiple. Cuando fuimos allì, la gente aun estaba acongojada por su partida.



