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"Las decisiones son tomadas por quienes se presentan" Con esta simple premisa comenze mi blog en Febrero del 2007 con un simple objetivo en mente: dar mis ideas a conocer y conocer las ideas de otros. Quien quiera hacerse presente en este espacio sera muy bienvenido.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Entretenimiento… pero de calidad

Desde que comenzó el “boom” de los reality shows, la calidad de los programas televisivos no ha dejado de bajar. Encendemos “la tele” para pasar un buen rato, ¿y que vemos? Programas huecos, con humor barato, repugnante y hasta ofensivo para las mujeres. Los escritores confunden “guarango” con “gracioso” y “superficial” con “divertido”.

Por suerte, si uno no soporta ese tipo de “TV basura” no tiene porque verla. Hay muchas opciones que no solo son entretenidas, sino que tienen una excelente calidad.

Con ese espíritu, decidí escribir esta columna recomendando algunas series que yo considero de primer nivel, y que no dejan por eso de ser entretenidas.

Si bien algunas de las mejores series ya terminaron, o están a punto de terminar, pero gracias a los DVDs y a las descargas por internet uno igual puede engancharse con ellas o simplemente volverlas a ver.

THE WEST WING (El Ala Oeste)

Este excelente drama político tenía un cierto aire Clintoniano, pero estaba centrado en un gobierno ficticio que era, por lejos, superior a cualquier gobierno real en la historia mundial. El Presidente Jed Bartlet (interpretado por Martin Sheen) era un jefe de estado que todos los políticos deberían imitar, y era aconsejado un equipo de primera categoría. Bartlet y su staff eran brillantes, luchadores feroces y fieles a sus convicciones. Pero no eran perfectos. Lejos de ello. Los personajes fueron construidos de manera tal que sus muchas virtudes no implicaban que dejaran de ser humanos con sus fallos y defectos.


La serie estaba impecablemente escrita (especialmente en las primeras 4 temporadas), era atrapante, dramática y cómica a la vez. Incluso aquellos capítulos que no me gustaron del todo, no eran lo que se diría “malos”. Y el elenco era excelente. Contaba con el genial Martin Sheen, la adorable Allison Janey y la siempre-increíble Stockard Channing como una primera dama fuerte y con carácter. También es de destacar el súper atractivo y talentoso Rob Lowe como un joven idealista (Lowe fue una mini estrella infantil que en su juventud desapareció perdido en las drogas hasta que lo contrataron para The West Wing y volvió al estrellato). Y como olvidar al fallecido John Spencer? La genialidad y la sonrisa distintiva de este actor veterano iluminaron la serie hasta su lamentable deceso en el 2005. También Richard Sheireff hizo una magnífica interpretación de Toby Ziegler, director de comunicaciones extremadamente serio y oscuro, pero muy querible y el favorito de muchos. Cada uno de estos actores “la rompió” en su rol e hizo de los personajes absolutamente inolvidables.


Si tengo alguna queja sobre The West Wing, tal vez sea que, a veces, peco de pedante y machista. Pero, con todo, es uno de los pocos programas que hace a sus fans mucho más inteligentes y reflexivos. La forma en que este show elevo la calidad del espectáculo es algo que extraño terriblemente. Pero todo lo bueno llega a un final. Y cuando el mandato del presidente Bartlet terminó en el 2007, la cadena NBC decidió sabiamente que el programa terminara también.


Desafortunadamente, es difícil encontrar un buen sitio online para descargar The West Wing, pueden hacer click aquí y verla doblada al español, o pueden revivir las siete gloriosas temporadas comprando los DVDs.


FRIENDS

Al menos que hayan vivido en otro planeta desde principios de los 90’, ya habrán escuchado sobre este grupo de tres amigos y tres amigas cuyas aventuras y desventuras llenaron la TV durante una década. Monica, Rachel, Phoebe, Joey, Chandler y Ross eran desopilantes y conformaron uno de los fenómenos más grandes de la cultura pop de los últimos tiempos. Ellos pasaban más tiempo tomando café que preocupados por sus carreras (excepto Ross Gueller con su doctorado en paleontología y en menor medida su hermana Mónica, que termino como chef principal en un restaurante neoyorkino de cinco estrellas). En general FRIENDS hacía culto a la ley del menor esfuerzo. Y es que estos jóvenes eran fieles representantes de la generación X, usualmente caracterizada por la falta de ambición profesional y con una dirección poco clara en la vida. Pero ese era el gran atractivo y uno de los motivos principales por el que esta serie pego tan fuerte. Para su época resultaron los personajes perfectos.

Durante los 70 y 80 la TV fue invadida por culebrones como Dinastia y Dallas, sobre familias con poder y dinero. O por series insoportablemente cursis como “The Brady Bunch”, “Full House”, “Growing Pains”, “La Familia Ingals” o “Con 8 basta”, todas sobre familias numerosas, irritantemente felices y unidas de una manera poco realista. Los 90 fue la década de series como Friends y Senfield, con personajes “como uno”, con problemas más cotidianos y mundanos. El público quería verse reflejado en las ficciones. Y Friends resulto como una bocanada de aire fresco. Aunque los personajes vivían en departamentos que nunca hubieran podido pagar en la vida real, el estilo de vida que llevaban era similar al de cualquier persona común. Pero lo mejor de esta serie fue que introdujo el concepto de la amistad como una familia que se elije y en la que uno puede refugiarse cuando todo lo demás falla.


Lamentablemente los responsables de la serie no quisieron terminar la serie cuando todavía llevaba la delantera, y Friends fue víctima de un triste declive en sus dos últimas temporadas. Con todo, fue despedida por millones de fans fervientes (yo incluida) y bien merecidamente paso a la historia como el fenómeno televisivo más grande de los últimos tiempos.


Revivan la magia de la amistad incondicional descargando todos los capítulos en esta página.


24

Recuerdan esa propaganda de papas fritas con el slogan “comer una sola es imposible”? Bueno, 24 definitivamente es el equivalente televisivo de esa frase. Ver un solo capitulo es imposible. Esta serie de acción y drama político/policial atrapa al espectador desde el arranque. Es simplemente adictiva. Y cuenta con una formula novedosa: la historia es contada en tiempo real. Cada capítulo representa una hora en la vida de los personajes, y cada temporada consta de 24 capítulos que forman un único día en el cual ocurre de todo.


El atractivo protagonista es Jack Bauer, interpretado por Kiefer Shutherland. Jack es un agente de la ficticia CTU (Unidad Contra-terrorista), y se dedica a desmantelar células terroristas y atrapar a personas muy malas utilizando métodos muy cuestionables moralmente pero “infalibles” (léase: tortura). En menos de un día Jack Bauer tiene que lograr objetivos como: detener el asesinato de un candidato presidencial, parar un ataque nuclear contra Los Ángeles o frenar múltiples ataques bio-terroristas contra varias ciudades importantes norteamericanas. Y tiene que hacer todo esto mientras las personas que más ama se encuentran en peligro.


Se trata de un héroe extremadamente complejo: por momentos parece un “sabelotodo”, algo sádico y con aires de mesías, pero en esa misma hora puede transformarse en algo tan adorable como una caja de cachorritos. El personaje resulta querible con todos sus defectos. Y a pesar de sus métodos, sus intenciones siempre son las correctas (Y ayuda el que sea condenadamente sexy).


Pero Kiefer Shutherland no solo es atractivo, sino que tiene un talento impresionante que resultó ser otro pilar fundamental de 24. Shutherland comenzó actuando de pequeño, y fue una pequeña estrella infantil. Pero una mala racha de malos proyectos, y el hecho de que Julia Robers (a quien conoció filmando “Linea Mortal”) lo plantara en el altar horas antes de lo que hubiera sido su boda, hundió a Kiefer hasta que desapareció del mapa. Fue 24 su oportunidad de regresar a la fama. Pero en el comienzo, 24 era solo una pequeña serie en FOX, que nadie realmente veía, y que iba a ser cancelada tras solo 10 capítulos. De repente, el talento de Shutherland le valió un super merecido Golden Glove, y el show comenzó a tener una enorme repercusión y creció hasta ser el gran fenómeno que es ahora, convirtiendo al protagonista en el nuevo Rob Lowe.


Este mes, FOX va a estrenar para Latinoamérica la octava y última temporada. Pero todavía pueden subirse al tren de adrenalina y descargarse la serie desde el comienzo en esta página. Aunque absténganse de ver 24 si sufren de alguna condición cardiaca. Quedan advertidos.



JOVEN PROMESA: El fenómeno de “Mad Men”

Con solo tres temporadas, Mad Men es una serie relativamente nueva si se la compara con las anteriormente mencionadas en este post. Pero parece que va en camino a convertirse en otro fenómeno de culto. Desde el comienzo ha recibido merecidos elogios por la calidad de su guion, su detallada ambientación (que le da gran realismo histórico) y porque constantemente invita al pensamiento y el debate con temas controversiales tratados profundamente.


Se centra en una agencia de publicidad ubicada en la avenida Madison (de ahí el título), meca del mundo publicitario, y está ambientada a principios de los años 60. El gran “gancho” de la serie es como se explora aquella época en la que se estaban apenas gestando grandes cambios políticos y sociales. Mad Men toca temas como el racismo,  la homosexualidad, el machismo, el rol de la mujer, el divorcio y la infidelidad mostrándolos tal como eran vistos en esa época. Podemos ver los cambios radicales que hubo desde entonces, y como algunas cosas sencillamente nunca cambian.


El protagonista es Don Draper (Jon Hamm), un personaje verdaderamente fascinante por su complejidad y por el gran misterio que envuelve su pasado. Es el director creativo de la agencia publicitaria y en su trabajo es muy talentoso, pero en su vida personal se comporta de una manera moralmente cuestionable. Engaña a su mujer constantemente sin siquiera lamentarlo.

De entre los personajes femeninos sobresale Margaret “Peggy” Olson, interpretada por Elizabeth Moss. Peggy comienza trabajando como secretaria de Don, en una época en la cual la mujer todavía tenía que casarse. El trabajo solo servía para “atrapar” algún candidato. Pero Peggy no es así. Aunque no quiere estar sola, no va a hacer lo que la sociedad le exige para conseguir marido (ocultar su inteligencia y su personalidad). Con su inteligencia y talento creativo, Peggy va a ganar un merecido asenso a escritora publicitaria. Rompiendo así con algunos prejuicios y barreras.

No por nada, desde su estreno en el 2007, Mad Men gano 3 Golden Gloves y 9 Emmys (Y es la segunda serie trasmitida por cable en la historia de la televisión norteamericana que gana un Emmy a mejor serie dramática). Descubran este apasionante universo de drama y romance en los 60’ entrando a esta página.




jueves, 7 de enero de 2010

Resoluciones de año Nuevo

Sucede alrededor de cada 31 de diciembre (días más, días menos). Y es un fenómeno tan inevitable como la “invasión” de turistas y las tormentas de verano en Mar del Plata. Pero ocurre en todo el mundo. Me refiero al viejo y temible balance de fin de año.


Casi al mismo tiempo que levantamos nuestras copas, admiramos los fuegos artificiales y comemos como si no hubiera un mañana, convertimos nuestra vida entera en listas: fracasos, éxitos, cosas que tengo, cosas que me faltan, cosas que ya hice y cosas aun por hacer. Con mayor o menor severidad analizamos los 12 meses que se fueron para no volver y vemos exactamente cuan “productivo” fue el año que despedimos. Y esta reflexión trae aparejada promesas o resoluciones de año nuevo de toda índole: bajar algunos kilitos de más, leer determinado libro, o concretar algún proyecto más importante, (sea profesional o personal).

Este momento de balance puede ser usado para castigarnos a nosotros mismos y golpearnos duramente por lo que no hemos hecho. Sabemos bien que, contrario al dicho popular, año nuevo no es en realidad vida nueva. Tenemos una mochila llena de años nuevos pasados. El tiempo transcurre. Y nos enojamos al ver como lo hemos desperdiciado.

Aunque me parece que hay otra visión mucho más saludable. Podemos usar este balance constructivamente para organizarnos y ver cómo podemos resolver aquellos asuntos pendientes que tengamos colgando por ahí en nuestra vida, al mismo tiempo que admiramos lo lejos que hemos llegado. Esa agenda en blanco que estrenamos es una invitación a “ponernos las pilas” y mover las piedras metafóricas que nos queden en el camino.

Claro, a medida que pasan los “años nuevos” y uno llega a cierta edad, a los proyectos que uno de hecho tiene se le suma la odiosa presión social de los proyectos que uno debería tener o de todo lo que uno ya debería haber hecho de acuerdo con las tías, las madres, las abuelas, vecinas, amistades, etc. (“así que 30, y no estás casada?”, “todavía no te recibiste?”, “Y hace cuanto estás trabajando en lo mismo?” “Y los chicos para cuando?”). Es esa voz destructiva del resto de la gente lo que uno tiene que descartar.

No es que este mal desear de corazón cosas que aun no tenemos y elegir precisamente esta época del año para decidir nuestros próximos pasos en la vida. Está en la naturaleza humana querer más de lo que se tiene. Cuando logramos algo nos tomamos un tiempo para disfrutarlo y nos preguntamos, “Y ahora qué?”. Y eso está bien. Tenemos que tener cierta ambición. Dejar de soñar es morir en vida. Lo malo es cuando permitimos que otras personas dictaminen que es eso que tenemos que lograr y cuando. Si quienes nos apuran son los otros, no vivimos nuestra propia vida a nuestro propio ritmo. Sino que seguimos mandatos ajenos y arbitrarios.

Por tanto, lo que realmente deseo para mí y mis seres queridos es un 2010 lleno de éxitos que traigan satisfacción y felicidad. Que para todos sea “un año productivo”, lo que sea que cada uno entienda como tal.